Texto: Juan Fotos: Marian
Sábado 6 de diciembre, dÃa festivo y descartando de todo pronóstico de olas, me propongo a salir un rato a navegar. Para mi el mar siempre ha sido una vÃa de escape, una forma de meditar, de reflexionar los dÃas caóticos en donde no ves otra salida, donde siempre encuentro mi dosis de paz y sosiego.
Generalmente por disciplina intento salir todos los dÃas, aunque me tenga que desplazar unos 20 minutos hacia la costa. Desde pequeñito comencé con el remo tradicional o también conocido como el falucho, también la modalidad de kayak y como no el surf. Mi casita de verano, situada en el municipio de Santa Pola, queda justo enfrente del mar y desde mi balcón se puede divisar la isla de Tabarca a unas dos millas de costa. La isla de Tabarca, de Nueva Tabarca o Plana es una isla del Mar Mediterráneo que se encuentra a unos veinte kilómetros de la ciudad de Alicante y a ocho Km. del puerto de Santa Pola. Pertenece a la ciudad de Alicante y es considerada una partida rural, toda la población se encuentra en la parte oeste de la isla, que parece una pequeña penÃnsula de la misma. En la parte este solamente se encuentran una antigua torre, el cementerio y unos campos de matorrales. Hay una serie de islotes y escollos, que rodean Tabarca y que se llaman: La Nao, L’Escull Roig, cap del Moro, la Galera, la Sabata y L’Escull Negre.
Su historia se remonta antes de 1700, donde era conocida como l’illa de Sant Pau (Isla de San Pablo) o l’Ãlla Plana (Isla Plana).Los corsarios berberiscos venidos de Argel, en sus constantes ataques a la costa alicantina ocuparon la isla en multitud de ocasiones para organizar razzias desde Campello hasta Guardamar del Segura. Durante el reinado de Carlos III, el ingeniero militar Ferran Méndez construyo murallas, baterÃas, baluartes, almacenes y casas, que constituyen una interesante y singular muestra de su actividad colonizadora. A partir de 1770 la isla pasó a denominarse Nueva Tabarca, con asentamiento de origen genovés dando lugar a la aparición de apellidos tÃpicos de sus actuales habitantes.
Como iba diciendo, nuestra aventura comenzó un mañana de sábado, mi hermana Marian y mi “cuñao’’ Javier aprovechan el fin de semana para desconectar de la rutina laboral para practicar deportes mar, gran aficionados a los catamaranes de vela y como no recientemente al SUP. La organización fue muy simple, tres riquÃsimos bocatas, alguna que otra cervecita, la cámara de fotos e indumentaria adecuada por si las moscas. Partimos desde la costa en dirección a la isla, ese dÃa tenÃamos un ligero viento de SW de unos 3 nudos con calma chicha, mientras la pareja montaba la vela yo tome rumbo hacia la isla. En definitiva todo transcurrió a pedir de boca, disfrutamos del dÃa y como muestra de ello tomamos estas estupendas fotos.









